Abogada de profesión, especializada en Redacciones Legales, aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador personal a la tierna edad de 9 años. Fue en esa etapa tan temprana de su vida que ella sintió el llamado a ser misionera. En la escuela secundaria, habiendo renovado su compromiso con el Señor, se lanzó al liderazgo cristiano, fundando y liderando un grupo de estudio bíblico externo. La gentil Sra. Heward-Mills recuerda haber tomado ese desafío aún con la necesidad de encontrar ciertas respuestas.
Fue cerca de ese tiempo cuando la Primera dama conoció al entonces hermano Dag. Las respuestas a sus inquietudes llegaron mientras aprendía profundas verdades bíblicas a través de las enseñanzas de él. El resultante fue el cambio radical más contundente de su vida, tanto espiritual como natural.
Por el año 1985, la amistad entre la hermana Adelaide y el hermano Dag había evolucionado hasta convertirse en un noviazgo. En propias palabras: «Nuestra relación fue el resultado de su integridad espiritual, denuedo e intrepidez, y su personalidad pujante y asimismo afable». Con su sonrisa característica, ella agrega: «Me conquistó su encanto y atractivo».
Con naturalidad y humildad, pero asimismo con orgullo, ella reconoce que su esposo es además su pastor y padre en el ministerio. También reconoce que sus roles simultáneos como esposa de pastor, madre, mujer en el ministerio y profesionista, son posibles sólo por la gracia de Dios. Sin duda, ella atribuye las victorias de su vida y las de su esposo únicamente a Dios, y reconoce que las batallas se ganan en oración de rodillas ante Dios. Por consiguiente, el énfasis de su ministerio se basa en una fuerte relación personal con Dios.
Su modo suave, sin embargo firme, hacen de ella una oradora poco común y convincente, con una gracia envidiable para ministrar a las mujeres. Este llamado la ha llevado a encargarse de varios ministerios para mujeres. Estos incluyen: Mujeres con Dirección Internacional, un ministerio para mujeres con visión; Llamada para estar a su lado, un ministerio para esposas de pastores; Mujeres de Gran Valor, un ministerio para pastoras; Mujeres en el Ministerio, un ministerio para mujeres que trabajan de tiempo completo para Dios.
La hermana maami, como la llaman cariñosamente dentro de la familia IICF, es además la anfitriona y oradora en las Convenciones «Hija, tú puedes hacerlo» que se organizan en las iglesias IICF a nivel mundial. Esta plataforma creciente está ganando cada vez más reconocimiento internacional en el mundo, con un impacto que traspasa las fronteras de IICF y comienza a extenderse a lo largo del Cuerpo de Cristo.
Sus gestiones y funciones administrativas comprenden: asistencia y colocación de empleo para miembros de la iglesia IICF, atención pastoral, dirección de la guardería cristiana IICF, departamento de asuntos legales, protocolo y hospitalidad y presidencia de varias juntas de la iglesia.
Una persona de voz suave por naturaleza y con don de gente. Una de sus grandes cualidades es la capacidad de despojar a cualquiera de sus complejos e inseguridades, haciendo que se abran para que reciban lo que Dios tiene para ellos.
Pese a todo esto, ella cree firmemente que su llamado principal es ser una buena compañera para su esposo, y continúa sin cesar en la búsqueda de la gracia de Dios para dar lo mejor de sí en el cumplimiento de este llamado.
La Reverendo Adelaide ha sido un pilar detrás del obispo Heward-Mills.
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